¿Qué es la trazabilidad y por qué es tan importante en una clínica dental?
Cuando acudimos al dentista, solemos fijarnos en la limpieza, la puntualidad o la atención del equipo. Sin embargo, hay un aspecto esencial que pasa desapercibido y que marca la diferencia entre una clínica segura y otra que no lo es: la trazabilidad del material.
La trazabilidad es el conjunto de procesos que permiten registrar, seguir y verificar el recorrido de cada instrumento desde que se utiliza hasta que vuelve a estar disponible para el siguiente paciente. En otras palabras, permite saber qué se ha hecho con ese material en cada etapa: limpieza, desinfección, esterilización y almacenamiento.
Este control no es un simple trámite administrativo. Es una garantía de seguridad tanto para el paciente como para el profesional, ya que asegura que todo el instrumental que se utiliza está perfectamente esterilizado y en condiciones óptimas para su uso clínico.
Cómo se aplica la trazabilidad en Clínica Enrile
En Clínica Enrile, la trazabilidad no es una obligación, sino una convicción. Aunque actualmente no es un requisito exigido por ley en Andalucía, nuestro equipo lo implementa de forma rigurosa en todos los procedimientos.

Irene Gómez, higienista y responsable de los procesos de trazabilidad y esterilización, explica el proceso con claridad: “Cada bolsa que ves en el campo quirúrgico tiene una pegatina con un código. Ese código se escanea y se incorpora a la ficha del paciente. Así sabemos exactamente qué material se ha utilizado, cuándo se esterilizó y en qué condiciones”.
Ese código nos remite a los registros internos del autoclave, el dispositivo que esteriliza el material mediante calor y presión. En esos registros se incluyen indicadores físicos (como temperatura, presión y tiempo) que certifican que el ciclo se ha completado correctamente.
Pero no nos quedamos ahí. En cada ciclo se realiza un test químico que confirma que la temperatura alcanzada es la idónea para eliminar cualquier microorganismo. Además, una vez a la semana se llevan a cabo pruebas con indicadores biológicos, que son las únicas capaces de detectar la presencia de esporas y, por tanto, de garantizar de forma absoluta la esterilidad del material.
Toda esta información se almacena y es revisada periódicamente por nuestro equipo para asegurar la máxima fiabilidad de los procesos. Gracias a ello, cada paciente tiene la certeza de que el instrumental empleado en su tratamiento ha superado todos los controles de seguridad posibles.

Un trabajo invisible que demuestra compromiso
Esta labor minuciosa que llevamos a cabo en Clínica Enrile refleja el espíritu con el que trabajamos: hacer las cosas bien, incluso cuando nadie lo ve. Porque cuidar de la salud bucodental implica cuidar cada detalle, también aquellos que quedan fuera de la vista del paciente.
La trazabilidad no sólo garantiza un entorno seguro; también transmite confianza y transparencia. Y eso, en odontología, es tan importante como cualquier tratamiento.