Brackets: cómo alinear tus dientes de forma correcta

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Si en tu boca todo está en armonía, podrá cumplir su función correctamente. Y tú podrás gozar de buena salud y lucir una bonita sonrisa. Para garantizar este equilibrio está la ortodoncia, una rama de la odontología que persigue lograr un correcto alineamiento de los dientes y los huesos para mejorar la funcionalidad, salud y estética de nuestra boca.

Los tratamientos de ortodoncia han variado mucho con el paso de los años, pero todos siguen persiguiendo ese mismo fin.  Así que, a la pregunta que todo el mundo nos hace últimamente sobre cuáles son mejores, si los brackets o los alineadores invisibles, solo podemos contestar así: depende.

No hay un sistema mejor que otro. El éxito de uno u otro dependerá de cada paciente, de sus particularidades, sus hábitos, sus preferencias, etc. En cualquier caso, será el ortodoncista quien, tras realizar un diagnóstico correcto, determinará cuál encaja mejor en cada caso.

Qué son los brackets

Los brackets son unos dispositivos que se adhieren a cada diente y que se emplean dentro de la rama de la “ortodoncia fija”. Se basan en un sistema de soporte en el diente, los brackets, que se unen mediante alambres o arcos. Estos últimos son los que se encargan de ejercer una fuerza controlada sobre cada dispositivo y, de forma gradual, llevar a cabo movimientos planificados por el ortodoncista.

Su función principal es corregir una mordida inadecuada y mejorar, por tanto, la funcionalidad, salud y estética de la sonrisa de cada paciente, así como otras molestias derivadas que puedan generar en el resto del cuerpo como dolores de cuello, de hombros o de espalda, entre otros.

Lo consiguen poco a poco, mediante la fuerza que ejerce cada arco sobre el diente a través del bracket. Esa fuerza ha sido programada teniendo en cuenta no solo las características de cada paciente, sino el grosor y la forma del arco dental, así como el material del que está hecho el propio bracket. No obstante, y a pesar de esta previsión inicial, se van ajustando a lo largo del tiempo que dura el tratamiento.

Cuándo usar brackets

No es recomendable comenzar un tratamiento de ortodoncia con brackets -ni con ningún otro dispositivo- antes de los 11 años. Esa es la edad en la que, por norma general, ya han erupcionado los dientes definitivos. Aunque esto puede variar según cada paciente.

En cualquier caso, no se pueden poner brackets cuando:

  • Hay dientes de leche. En el caso de los menores.
  • Hay una enfermedad en las encías no controlada. Es necesario tratarla antes.
  • No existen unos hábitos adecuados de higiene. Es importante adquirirlos antes de iniciar un tratamiento con brackets y ser constantes una vez que se ha comenzado. La higiene es fundamental en estos casos.

Tipos de brackets

Con el paso de los años, los tipos de brackets han ido variando. En ocasiones, por cuestiones prácticas, aunque también por modas. Son los siguientes:

Brackets de colores
Brackets metálicos

Fueron los primeros aparatos diseñados para hacer tratamientos de ortodoncia. Y a pesar de que hoy en día hay opciones más estéticas e igual de efectivas, los brackets metálicos continúan siendo uno de los tratamientos de ortodoncia más utilizados.

En la actualidad, los dispositivos que componen los brackets son más compactos y delgados y, por tanto, más cómodos y estéticos; disminuyendo así los daños que puedan causar en la boca: llagas, infecciones, dolor, etc.

Una de las principales ventajas de este tipo de brackets es que no se rompen. Además, se pueden personalizar añadiéndoles gomas elásticas de colores (como en la foto), lo que les aporta un toque divertido para los más jóvenes.

Brackets transparentes
Brackets transparentes

También llamados brackets estéticos, están hechos de materiales transparentes, muy claros o que imitan el color de los dientes. Son los siguientes:

  • Brackets cerámicos.
  • Brackets de policarbonato.
  • Brackets zafiro.

Todos ellos se caracterizan por ser igual de eficientes que los brackets metálicos, aunque requieren algo más de cuidados, ya que están hechos con materiales más delicados que pueden mancharse, despegarse o incluso romperse.

Por eso, suelen ser más caros que los brackets metálicos. De hecho, es bastante común que los pacientes se decanten por brackets transparentes en los dientes superiores y brackets metálicos en los inferiores, ya que esta última arcada es menos visible.

Brackets linguales
Brackets linguales

Son brackets metálicos que se adhieren a la cara interna de los dientes y, por tanto, quedan ocultos al sonreír. Esta particularidad estética, los convierte en una opción muy demandada. Aún así, son más sus desventajas que sus beneficios:

  • Resultan incómodos.
  • Causan problemas a la hora de hablar.
  • Suelen lastimar la lengua.
  • Acumulan demasiada placa bacteriana en ciertas zonas.
  • No son adecuados para resolver todos los problemas de mordida.
  • Su manipulación es más difícil y, por tanto, los tiempos en el dentista para realizar ajustes son mayores.

Recomendaciones

Los brackets, los arcos, los alambres o las gomas son elementos que retienen fácilmente restos de comida en la boca, por lo que es muy importante que los eliminemos correctamente para evitar el riesgo de sufrir caries o inflamación de las encías, entre otros problemas. Sin contar que, estos contratiempos, alargarían el tratamiento de ortodoncia. Por todo ello, es fundamental extremar la higiene de tu boca si llevas aparato. Te damos algunos consejos:

  • La información es poder. Pide a tu ortodoncista que te haga una demostración práctica en consulta de cómo tienes que cuidar la higiene de tu boca ahora que llevas aparato.
  • Cepillado de dientes y limpieza interproximal. Es muy importante que te cepilles tres veces al día durante al menos dos minutos y que elijas un cepillo de cabezal pequeño, de dureza suave o media (aunque en realidad, puedes usar cualquiera, también los eléctricos). En el caso de que tus brackets tengan gomas, extráelas antes de cada lavado, evitando que se acumulen ahí los restos de comida. Y no olvides complementar el cepillado de dientes con el paso de cepillos interdentales y la seda o hilos dentales al menos una vez al día.
  • Herramientas complementarias. Los colutorios, irrigadores dentales y los reveladores de placa pueden ser un complemento para tu higiene oral durante el tiempo que dure el tratamiento (y siempre). Consulta a tu dentista cuáles son los más adecuados para ti.

Antes y después

A continuación, te mostramos el antes y el después de un tratamiento de ortodoncia con brackets metálicos en la parte inferior y transparentes en la superior.

Antes de usar brackets

Durante el uso de brackets

Despues de usar brackets

Brackets frente a ortodoncia invisible

No existe un tratamiento mejor que otro, pero sí uno que se adecúa mejor a cada paciente. Los brackets y los alineadores invisibles son tratamientos de ortodoncia igual de eficaces y debe ser un ortodoncista quien recomiende uno u otro según las particularidades de cada uno.

Aspectos a tener en cuenta: en el manejo de los alineadores invisibles participan el paciente y su compromiso (o falta del mismo) con el tratamiento; mientras que los brackets solo los manipula el profesional. Esto puede afectar de forma directa a los resultados.

Sin embargo, esta misma cuestión desde el prisma de la comodidad, favorece a la ortodoncia invisible porque, entre otras cosas, los alineadores se quitan y se ponen para las comidas y la higiene. Además, los brackets en ocasiones causan llagas y otras heridas en la boca (a pesar de que su tamaño se ha reducido notablemente en los últimos años).

En lo que se refiere a la estética: unos ni se aprecia que se tienen puestos, mientras que los otros, aunque sean transparentes, se ven.

Y un dato: España se ha convertido en el país del mundo en que más está creciendo la ortodoncia con alineadores transparentes.

Precios de los brackets

Por norma general, los brackets suelen ser muchos más baratos que los alineadores invisibles. Aunque, como siempre, la cantidad exacta dependerá de cada tratamiento y paciente.

Preguntas frecuentes

  • ¿Qué hacer para aliviar el dolor?

Al principio del tratamiento de ortodoncia con brackets es normal que sientas molestias e incluso dolor. Pero si pasados unos días, persiste, te recomendamos que evites alimentos sólidos y tomes, por ejemplo, helados, que actúan como anestesia tópica, adormeciendo tus encías y calmando la presión.

En el caso de que te salgan llagas en las partes blandas de la boca a causa del rozamiento, puedes aplicarte cera para brackets.

Y si el dolor persiste, no lo dudes: ponte en contacto con tu ortodoncista.

  • ¿Cuánto dura un tratamiento de ortodoncia?

Depende. Si es un caso sencillo en el que, por ejemplo, solo tiene lugar un ligero apiñamiento dental, con unos meses de tratamiento (alrededor de 12) puede ser suficiente. Ahora bien, si se trata de un tratamiento muy complejo, en el que convergen varios problemas, se ven implicados muchos dientes, hay extracciones y demás, puede superar los dos o tres años. En cualquier caso, será tú dentista en las visitas periódicas quien te indicará cómo de próximo está el fin de tu tratamiento.

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